sábado, 13 de agosto de 2016

¿Será guillotinado electoralmente el régimen?



Nelson Acosta Espinoza




Los cambios políticos generalmente se encuentran simbolizados por hechos particulares que poseen una extraordinaria fuerza evocativa. Por ejemplo, el acontecimiento fundacional de la democracia en occidente fue la Revolución Francesa. Este suceso, sin duda alguna, inauguró las bases ideológicas de la modernidad. Pero el acto que simbolizó esta proclamación histórica de la democracia fue la guillotina. Las ideas de libertad, igualdad y fraternidad se encuentran ligadas al ajusticiamiento, mediante este procedimiento, del rey Luis XVI.

Otro mito fundacional fue el asalto al Palacio de Invierno. Sergei Einsentein llevó este acontecimiento a la condición de fábula revolucionaria. Narra, en su extraordinaria película Octubre, el glorioso asalto al edificio que simbolizaba el régimen zarista y contribuyó a solidificar el mito fundacional de la Revolución Socialista de Octubre.

Estos casos constituyen ejemplos clásicos de  procesos de mitologización histórica. En otras palabras, se intenta eliminar de la percepción histórica colectiva los elementos que enturbian la historia idealizada.  La denominada revolución bolivariana, por ejemplo, expresa en forma precisa este proceso de subversión de la historia: culto exacerbado al Libertador; su divinización y superposición de Bolívar por encima de todos los demás mortales.

Hay un mito sobre el cual quiero detenerme. No tanto para socavar sus bases sino, por el contrario, ver su utilidad en las actuales circunstancias. Me refiero a la ficción de la democracia directa. En cierto sentido este precepto prefigura la guillotina electoral del régimen.

Uno de los temas de las ciencias políticas actuales, lo constituye la discusión acerca de la vigencia y validez de la llamada democracia representativa. Este es el centro de la discusión acerca del tipo o modalidad de democracia a ser promovida. En efecto, “la democracia representativa formal se asienta en los conocidos conceptos de elección popular de los representantes del pueblo mediante el voto directo y universal, y en el principio de la separación de poderes preconizado por Montesquieu”. Desde luego, este tipo de democracia presente insuficiencias y, una de las formas de solventarlas, es la llamada democracia directa o participativa.

El difunto presidente Chávez participó en esta idea de promocionar una forma directa de democracia. Es así que promovió, mediante un proceso constituyente, la aprobación de una nueva  Constitución Bolivariana. Este nuevo texto establece, entre otros procedimientos de naturaleza política, la figura de revocatorio de mandato. En otras palabras, a los fines de hacer posible y factible la democracia participativa y protagónica, la propia constitución estableció el procedimiento que, en forma irónica, lo he calificado  como la “guillotina electoral” o el derecho de convocar a un referéndum revocatorio.

Ahora bien, al igual que los revolucionarios franceses o bolcheviques debemos acumular fuerzas y templanza política para llevar a este régimen al cadalso del referéndum revocatorio. La tareas, desde luego no será fácil. En esta semana el Consejo Electoral ha iniciado el proceso de empedrar el camino hacia esta salida electoral, pacífica y democrática a esta crisis que están padeciendo los venezolanos.

Estamos ante una situación signada por el enfrentamiento y medición de fuerzas: el oficialismo y la ciudadanía. Señalo ciudadanía y no partidos políticos. Es deber de la MUD, entonces,  entender este mandato ciudadano y acumular fuerzas para hacer respetar este imperativo. El sentimiento de cambio campea en la totalidad de la población. Es la oportunidad para que una dirección política lo interprete y lleve hasta sus últimas consecuencias este mandato constitucional y democrático.

Es el momento de llevar al régimen hacia la “guillotina electoral” que estableció en su reforma constitucional. Los ciudadanos estamos pendiente y presto a participar en este acto de justicia electoral y punto de partida para una nueva democracia.

Sin duda, la política es así.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mientras la MUD siga pregonando que la salida debe ser pacífica, constitucional, electoral, democrática, poética, balanceada, gluten-free, libre de grasas trans, sin calorías y sin despeinarse, olvídense del revocatorio. Es que no vio el vídeo de Capriles en Perú diciendo que el 350 de la CRBV es una artículo del chavismo golpista y que la MUD no lo va a usar, que mientras el país se convierte en un estado fallido el diputado Freddy Guevara se dedica a cazar poquemones en la AN, y la esposa de Henry Ramos (miss agua oxigenada) se dedica a hacer campaña política como primera dama de la AN. Olvídese querido profesor, nos tocó la desgracia de tener el peor gobierno de la historia de Venezuela, pero al mismo tiempo tenemos la peor oposición de la historia de la galaxia.

Ppjulian Hernandez dijo...

Sobre el comentario anterior de "anónimo" -además de invitarlo a leer con apertura de juicio la reflexión de NA- le sugiero leer el artículo de Simón García que está un poco más abajo.