domingo, 12 de abril de 2015

¿Hacia la noche vamos?


Nelson Acosta Espinoza
“Venimos de la noche y hacia la noche vamos”: Con este verso, el poeta de Canoabo, Vicente Gerbasi, marcó una nueva etapa en el desarrollo de las letras y el país; acta bautismal de lo que por comodidad podemos denominar nuestra modernidad literaria y, porque no, política.

Me voy a permitir una licencia: utilizar esta primera estrofa del extenso poema “Mi padre el inmigrante” para caracterizar la situación económica y política que confrontamos los venezolanos. Me parece que esta metáfora expresa con propiedad las vicisitudes públicas y privadas que acogotan nuestra vida ciudadana.

“De la noche venimos”. Ya en el año 1998 especialistas alertaban sobre el proceso de empobrecimiento que se estaba incubando en el país. Para ese año se requerían dos salarios mínimos para cubrir lo más elemental de las necesidades de la población. 17 años después y teniendo en medio de esta década y media una colosal renta petrolera debido a los altos precios del crudo, siguen siendo este tema prioritario y aún por enfrentarse y resolverse. Un estudio llevado a cabo  en forma conjunta por la UCAB, UCV y la USB, por ejemplo, demuestra que la crisis económica que consume a la nación golpeó con mayor intensidad a los sectores más vulnerables del país e hizo que los hogares en condición de pobreza  por ingreso llegaran a 48,4%. Este estudio encontró que 1,7 millones de hogares se encuentran en condición de pobreza extrema. Se estima que debido a la caída de los precios del petróleo la crisis económica se agravará con la circunstancia que la inflación pudiera superar el 100%.

En nuestro estado Carabobo la situación es dramática. Aprecian los líderes empresariales de la región,  “que la falta de materias primas, escasez de repuestos y ausencia de leyes que incentiven la producción están llevando al sector manufacturero de Carabobo al precipicio”. La industria automotriz y de auto partes trabaja a 10% de su capacidad instalada. La dificultad para conseguir materias primas y las demoras para adquirir divisas está llevando a la quiebra a este sector del parque industrial de Carabobo. Sin lugar a dudas, “hacia la noche vamos”.

Esta precariedad de la situación económica y social está siendo  percibida por la población. Lo estudios de opinión así lo revelan. Por ejemplo,  la encuesta Tracking de la coyuntura Venezuela Febrero/2015 de DatinCoorp reporta que un estimado de 49,25% de los venezolanos califica como pésima la situación actual del país. Por su parte, los estudios de opinión pública de Alfredo Keller y Asociados correspondientes al primer trimestre de este año, reportan que para el 79% de los encuestados el ambiente del país va de regular hacia mal o muy mal.
No es sorprendente, entonces, que el apoyo al chavismo se encuentre altamente disminuido. Diversos estudios de opinión reportan que la intención de votos de la oposición se ubica en el 59,5%&, mientras que la del oficialismo se sitúa en el 22,5%. Sin lugar a dudas, la oposición se encuentra en su mejor momento. Las parlamentarias es la oportunidad de capitalizar este gran potencial electoral.

Ojo, las condiciones descritas por sí solas no garantizan la construcción de identidades y conductas políticas y electorales. Se hace necesario, desde luego, el accionar político apropiado. Hay que tener cuidado, entre otros temas, con las actitudes triunfalistas y la intención de plebiscitar esta contienda electoral. Las parlamentarias no es una elección nacional. Sus temas no son homogéneos. El éxito político y electoral de estas elecciones residirá en que el elector asuma que votará por la persona que representa su región y que será el portador de sus problemas. Igualmente, es necesario combatir el uso de “razones” y sustituirlas  por “emociones”. Emocionar para convencer.  Sin la menor duda, la política ahora es así.

1 comentario:

Antonio Fedon dijo...

Estimado colega excelente articulo y en relación a la pregunta del correo ¿Es reversible este abismo? mi análisis me lleva a la conclusión de que no. La población venezolana que está quedando en este país, ya que los mejor preparados lo están abandonando en masa (algo que no critico) y lo que va a quedar es una masa amorfa cuya mayoría se ha acostumbrado a vivr primero de las misiones y luego del bachaqueo por lo que será imposible salir adelante así cambie la dirección que lleva este país: rumbo al precipicio y sin frenos.