sábado, 23 de enero de 2016

“Héroes en retirada”

Nelson Acosta Espinoza
Bien, amigos lectores, pareciera que estamos llegando a la fase final de este nefasto experimento del socialismo del siglo XXI. Para sustentar esta afirmación bastaría un breve repaso de los sufrimientos que padece la población. Por donde usted se desplace y mire podrá observar la evidencia de este fiasco. Las “colas”, por ejemplo, constituyen el símbolo de la farsa que montó este gobierno sobre los ingresos petroleros más elevados de nuestra historia republicana.

Paradojas de la historia. Después de despilfarrar estas entradas, enfrenta en la actualidad una crisis de carácter terminal. El presupuesto para el año 2016 ha sido calculado a 40 dólares el barril. Los expertos en este ramo prevén un descenso de su valor de 20 a 10 dólares. Imagínese, amigo lector, la magnitud de la crisis fiscal que se avecina. Los costos de producción de un barril de petróleo están en el orden de 13,15. Esto deja al país con un ingreso de 8,72 dólares por barril producido, Estas cifras han sido señaladas por Eulogio Pino actual ministro de Petróleo y Minería. No hay opción. Se está configurando una situación de naturaleza catastrófica, en particular, en el área de abastecimientos de alimentos.

Para enfrentar esta crisis el gobierno intenta aplicar una estrategia de “huida hacia adelante”. Me parece que esta expresión califica adecuadamente el decreto de Emergencia Económica presentado a la consideración de la Asamblea Nacional. Se pretende aumentar el control discrecional sobre los recursos presupuestarios y activos del sector privado; combatir la inflación “a través de la implantación de un corralito a la moneda nacional” entre otras medidas, algunas de naturaleza confiscatoria. Se intenta, igualmente, que la oposición se haga corresponsable de la ejecución de este decreto de emergencia y, de este modo, hacerla corresponsable de los efectos negativos que la misma tendrá sobre el nivel de vida de la población. Corresponde, con la inmediatez del caso,  a los líderes de la oposición explicar en forma contundente las verdaderas razones detrás de este descalabro político, económico y social. Punto de partida para formular una política de transición hacia una sólida y genuina democracia.

Me parece que la situación crítica que vive el país requiere de una política y un liderazgo a contrapelo al que ha caracterizado este torbellino bolivariano. ¿Qué queremos señalar? ¿Qué naturaleza de “héroe” requeriría esta coyuntura?

Podría parecer extraño, a juicio de algunos lectores, afirmar que en el marco de esta confrontación la “retirada” podría ser una de las estrategias posibles en nuestro escenario político. No se asusten. Uso este término en el sentido que le otorgo el escritor alemán Hans Magnus Enzensberger (Alemania 1929). Este autor utiliza el término “héroes en retirada” para destacar figuras que orientan su conducta en el sentido contrario al de las grandes conquistas, Se refiere “a los héroes que no representan el triunfo, la conquista, la victoria, sino la renuncia, la demolición, el desmontaje”.

El país se encamina a una confrontación de consecuencias impredecibles. El oficialismo, por ahora, no da muestra de conducirse bajo  reglas democráticas. La alocución del vicepresidente Aristóbulo Istúriz, no mostró señales de rectificación y voluntad política para llegar acuerdos razonables con la oposición.

En fin, la historia enseña que en circunstancias similares los pueblos encuentran el camino que los conduce hacia una retirada de la situación que los acosa. ¿Quién podría ejercer este rol en el país? En la actualidad no es posible dar respuesta a esta interrogante. Sin embargo, la historia enseña que este tipo de héroes siempre aparecen. Eleazar López Contreras, Medina Angarita, por ejemplo,  supieron “retirarse” y con su conducta abrieron los cauces de la democracia en el país.


Es tarea inmediata desactivar esta conflictividad, sin posturas heroicas. ¿Quién podrá ejercer el papel del “héroe en retirada”? Queda abierta la interrogante.

1 comentario:

Unknown dijo...

Siendo lego en la materia, mi comentario lo hago en busca de información veraz. Veamos: El gobierno estimó un Presupuesto Nacional basado n un precio del barril de petróleo establecido en US$ 40,00. Pues bien, Pienso que, para este año (2016), si el pecio del petróleo estará en un promedio de 20,00 afectará al presupuesto del año 1917 y no al del 2016. Lo que querría decir que para este 2016, si en el 2015 el precio estuvo sobre US$ 40,00, no debería haber problema alguno.
¿Estaré equivocado?